La Candelaria, un territorio de memoria,
paz y reconciliación
En el marco del Contrato FDLC-CPS-305-2025,
se desarrolló en la localidad de La Candelaria el proyecto “La Candelaria, un
territorio de memoria, paz y reconciliación”, una iniciativa orientada al
fortalecimiento de procesos de construcción de paz, memoria histórica,
reconciliación, participación comunitaria y fortalecimiento de capacidades de
población víctima del conflicto armado, mujeres de la localidad y comunidad en
general.
El presente proceso consolidó una serie de
estrategias pedagógicas, culturales, artísticas y comunitarias ejecutadas entre
los meses de noviembre de 2025 y febrero de 2026, promoviendo espacios de
formación, reflexión colectiva, construcción de memoria, fortalecimiento organizativo
y apropiación territorial.
A través de diferentes iniciativas
priorizadas desde los presupuestos participativos, se desarrollaron acciones
encaminadas al fortalecimiento del tejido social y al reconocimiento del arte,
la cultura y la participación comunitaria como herramientas fundamentales para
la reconciliación y la transformación social en la localidad.
Juntanzas por la paz, la memoria y la
reconciliación en La Candelaria
En cumplimiento de la meta orientada a
realizar una acción de construcción de paz que contribuyera al tejido social,
la integración local, la sostenibilidad económica y el desarrollo territorial
para la reconciliación, se desarrolló la iniciativa “Juntanzas por la paz, la
memoria y la reconciliación en La Candelaria”.
Esta iniciativa estuvo conformada por
cuatro actividades que permitieron tejer procesos de reconocimiento,
apropiación de la historia y resignificación de experiencias individuales y
colectivas. El enfoque metodológico partió de la importancia de reconocerse a sí
mismos a través del reconocimiento de los ancestros, la historia y las memorias
personales y comunitarias, identificando heridas históricas y promoviendo
procesos de sanación.
La primera actividad correspondió a la
jornada “Cartografía para la Paz”, desarrollada el 21 de enero de 2026 en la
Casa del Zipa. Este espacio tuvo como preguntas orientadoras: “¿De dónde
somos?” y “Para saber quién soy hoy, ¿quiénes fueron mis ancestros?”,
promoviendo ejercicios de memoria, identidad y apropiación territorial.
Posteriormente, el 27 de enero de 2026 se
realizó el cine-foro “El Pan de la Guerra”, concebido como una herramienta
pedagógica para el análisis de la memoria, la resiliencia y la construcción de
paz, generando espacios de diálogo y reflexión colectiva en torno a las
afectaciones del conflicto armado y las posibilidades de reconciliación.
Como parte de este proceso, el 7 de febrero
de 2026 se desarrolló una olla comunitaria en la Casa Comunitaria Casa B,
ubicada en el barrio Belén. Esta actividad integró un círculo de la palabra en
el que se reconoció el papel de la comida como elemento fundamental en la
construcción de comunidad, memoria y encuentro social, fortaleciendo los
vínculos comunitarios a través de prácticas colectivas y ancestrales.
El proceso culminó el 8 de febrero de 2026
con la creación de un mural comunitario diseñado y plasmado por un artista
local. Esta obra artística recogió los objetivos centrales del contrato,
promoviendo mensajes relacionados con la reconciliación, la reparación integral
y el reconocimiento de las víctimas y de la comunidad de La Candelaria. El
mural se consolidó como un símbolo territorial de memoria y paz en una
localidad que diariamente recibe visitantes de diferentes regiones del país.
Fortalecimiento de habilidades y capacidades
para el empoderamiento laboral y económico
En cumplimiento de la meta relacionada con
el fortalecimiento de habilidades y capacidades de población víctima del
conflicto armado o excombatientes para promover su participación en diferentes
escenarios, se desarrolló la actividad denominada “Fortalecimiento de
habilidades y capacidades para el empoderamiento laboral y económico”.
Esta acción consistió en un ciclo de
capacitaciones desarrollado los días 4, 5 y 6 de noviembre de 2025 en la Casa
del Zipa de la Alcaldía Local de La Candelaria. Durante estos espacios se
abordaron herramientas orientadas al fortalecimiento organizativo, económico y
participativo de las personas asistentes, promoviendo el acceso a conocimientos
relacionados con fortalecimiento comunitario, formulación de iniciativas y
participación ciudadana.
Mujeres diversas hilando memorias con
saberes ancestrales para resignificar
En el marco de la meta orientada a realizar
procesos pedagógicos, artísticos, culturales y formativos para la apropiación
social de la memoria, la verdad, la reparación integral a víctimas, la paz y la
reconciliación, se ejecutó la iniciativa “Mujeres diversas hilando memorias con
saberes ancestrales para resignificar”.
Este proceso estuvo conformado por diez
sesiones de tejido en mostacilla, dirigidas principalmente a mujeres de la
localidad de La Candelaria que han vivido situaciones de violencia y continúan
desarrollando procesos de sanación emocional y reconstrucción de sus proyectos
de vida.
Las sesiones se realizaron entre el 9 de
noviembre y el 14 de diciembre de 2025 en diferentes espacios culturales de la
localidad, como la Casa del Zipa y Casa Egipto. Las participantes contaron con
todos los materiales necesarios y refrigerios suministrados en el marco del Contrato
CPS-305-2025.
Durante las jornadas se promovieron
espacios seguros de diálogo, memoria y acompañamiento colectivo, donde el
tejido se convirtió en una herramienta simbólica de resignificación de
experiencias personales y fortalecimiento emocional.
Como parte del proceso se desarrolló una
sistematización de experiencias que permitió recoger las voces, reflexiones y
aprendizajes de las participantes. Finalmente, el 17 de enero de 2026 se
realizó una exhibición de los tejidos elaborados, visibilizando el valor del
arte manual y los saberes ancestrales como mecanismos de memoria y
transformación social.
Laboratorio de memoria: si la guerra es
heredada, la paz será nuestra herencia
De igual manera, se desarrolló la iniciativa
“Laboratorio de memoria: si la guerra es heredada, la paz será nuestra
herencia”, un proceso artístico y pedagógico orientado al fortalecimiento de la
memoria colectiva y la construcción de paz a través de la pintura, el dibujo y
el grabado.
Mediante estas expresiones artísticas se promovió
el reconocimiento de las herencias históricas y sociales, incentivando procesos
de cambio individual y colectivo desde el arte, la convivencia y la expresión
comunitaria.
La iniciativa contó además con una
herramienta pedagógica denominada “Cabina de la memoria”, un espacio
interactivo en el que las personas participantes podían escuchar audios
relacionados con las actividades desarrolladas durante el contrato, sus
objetivos principales, líneas de apoyo institucional y herramientas dirigidas a
víctimas del conflicto armado.
Los talleres fueron realizados los días 23
y 24 de febrero de 2026 en la Plaza de los Talentos de la Alcaldía Local de La
Candelaria, consolidándose como escenarios de libre expresión, creatividad y
reflexión colectiva.
El proceso finalizó el 27 de febrero de
2026 con una exhibición de las obras desarrolladas por las y los participantes
en la Plaza de La Concordia, permitiendo compartir con la comunidad los
resultados artísticos y simbólicos construidos durante las jornadas.
Participación comunitaria y población
beneficiaria
La población beneficiaria estuvo conformada
principalmente por mujeres víctimas del conflicto armado, lideresas
comunitarias, integrantes de organizaciones sociales, delegados de la Mesa
Local de Participación y habitantes de la localidad interesados en procesos de
memoria, arte, formación y construcción de paz.
Asimismo, varias de las actividades
permitieron la participación de comunidad externa y transeúntes de la
localidad, fortaleciendo el acceso a espacios culturales, pedagógicos y
comunitarios abiertos al diálogo y la participación ciudadana.
Durante el desarrollo de las actividades se
implementaron metodologías participativas centradas en la escucha activa, el
reconocimiento de experiencias de vida, el aprendizaje práctico y la
construcción colectiva del conocimiento. En este marco se abordaron temas
relacionados con violencias basadas en género, memoria histórica, resistencia,
fortalecimiento organizativo, cooperación internacional, acceso a recursos, arte
comunitario y apropiación territorial.
Impacto social y comunitario
Las actividades desarrolladas generaron
impactos positivos evidenciados en la participación activa de la comunidad, el
fortalecimiento de redes de apoyo y el reconocimiento del arte y la cultura
como herramientas de transformación social.
Las personas participantes resaltaron la
importancia de continuar promoviendo este tipo de espacios, especialmente
aquellos enfocados en el cuidado emocional, el fortalecimiento de capacidades y
la generación de escenarios seguros para mujeres víctimas de violencias y
conflicto armado.
Asimismo, las metodologías implementadas
recibieron valoraciones positivas por parte de la comunidad, destacando el
acompañamiento de talleristas y facilitadores, el carácter práctico de las
actividades y la posibilidad de compartir experiencias personales en ambientes
de respeto, confianza y escucha.
En los talleres orientados al
fortalecimiento económico y organizativo se evidenció un alto interés por
profundizar en temas relacionados con contratación estatal, cooperación
internacional y acceso a convocatorias, reconociendo la utilidad de las
herramientas brindadas para el fortalecimiento de iniciativas comunitarias y
proyectos organizativos.
Por otra parte, en los procesos de memoria
y tejido, las participantes manifestaron que las actividades permitieron
resignificar experiencias personales asociadas a violencias basadas en género y
conflicto armado, fortaleciendo procesos de sanación emocional y construcción
colectiva de memoria.
Las actividades artísticas y culturales
también fueron ampliamente valoradas debido a que facilitaron espacios de
expresión libre, creatividad y reconocimiento de la diversidad de pensamientos,
vivencias y experiencias. Las obras elaboradas durante los talleres de pintura
y grabado reflejaron mensajes relacionados con la memoria, la convivencia, el
respeto, la paz y la armonía comunitaria, consolidando el arte como un
mecanismo de diálogo, reconciliación y transformación territorial.
En términos generales, la ejecución de
estas iniciativas permitió consolidar espacios significativos de encuentro
comunitario, fortalecimiento de capacidades, construcción de memoria y
apropiación territorial, contribuyendo al fortalecimiento del tejido social y
al reconocimiento de la cultura, el arte y la participación ciudadana como
pilares fundamentales para la construcción de paz y reconciliación en la
localidad de La Candelaria.
Mujeres Hilando Saberes:
Juntanzas:
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